sábado, 21 de enero de 2012

Enfermedades cancerígenas



¿Por qué una persona hace una verruga y otra persona, en el mismo lugar, hace un cáncer de piel?

¿Por qué una persona hace un quiste en el ovario y otra persona hace un cáncer en el ovario?

¿Cuál es el elemento suplementario que hace que esto se convierta en un cáncer?

En los dos casos hay un Bioshock, en los dos casos hay una vivencia asociada a ese evento. Si es el mismo órgano es la misma vivencia. En ambos casos hay conflictos programantes. Pero hay una diferencia, de lo contrario los dos tendrían la misma enfermedad.

Cada día tomo ensalada, por lo tanto hago ácido clorhídrico. Si es Navidad y como mucho necesito fabricar más ácido clorhídrico. Resulta que hay una espina de pescado que se clava en mi estómago, mi cuerpo reacciona y hago un tumor benigno en mi estómago.

El tumor, lo que hace, es ampliar, agrandar la superficie funcional. Si hay más superficie, hay más mucosa, así que se produce más ácido, por lo tanto hay más capacidad de digestión y esto va a poder destruir la espina.

Si, por ejemplo, tengo un trozo de hueso bloqueando mi estómago o algo mucho más duro e indigerible, el cuerpo tendrá que generar células especializadas del estomago para sobrevivir: aquí hay un cáncer de estómago, porque la supervivencia está amenazada: “se necesita fabricar un ácido que sea más corrosivo”. La enfermedad cancerígena en ese sentido, sirve para resolucionar y, si para la mente lo real y lo imaginario tiene el mismo peso e impacto, en el intento de solucionar la experiencia vivida que es indigerible, las células especilizadas entrarán a trabajar.

El cáncer busca una resolución express creando más tejido funcional. En el cáncer no hay tejido conjuntivo, solo tejido funcional que es alimentado por arterias que llevan la sangre y venas que hacen el drenaje. Es un lugar que debe ser muy eficaz. Es como si quisiéramos ir directamente a lo esencial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada