miércoles, 1 de septiembre de 2010

Zumbidos de abeja


Todas las enfermedades se adaptan a una situación muy precisa y por ello su reacción es, a su vez, muy específica. Me he dado cuenta que ante un acúfeno hay que pedir a la persona que especifique muy bien que tipo de acúfeno tiene.

Un ejemplo,


Una persona tenía un acúfeno, como un zumbido. Le pregunto desde que edad lo tiene y me dice que desde la edad de 40 años. Le pregunto a la señora “¿Qué ocurrió con 20 años?” me dice “muere mi padre”. Empieza a llorar… y le pregunto que profesión tenía su padre, me dice que era apicultor. Y ¿Cuál era el mejor momento que tenías con tu padre? Y ella contesta “cuando íbamos cerca de las colmenas, mi madre no me dejaba estar cerca de mi padre, porque tenía miedo de las abejas. Con las colmenas estaba con mi padre”. Y claro, allí había muchos zumbidos.

Entendimos el sentido biológico. Cuando ella oye los zumbidos está con su padre. Durante la sesión los zumbidos desaparecen y aparece otro acúfeno, es como si oyera ruido de circulación. Le pregunto: “¿tu padre conducía mucho, hacía mucha carretera?” Me dice “No, no. Murió de un accidente cerebral circulatorio”.

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